¡HOY ES SÁBADO SANTO!

Hoy, 4 de abril, es Sábado Santo, el día de la espera

El cuerpo inerte de Jesús reposa en el sepulcro.

Dios se ha retirado del mundo y todo es desolación.

Si todos le han dado la espalda al Hijo o son presa del temor, Ella no. María seguirá de pie, esperando en Él y confiando en sus promesas.

La Virgen ha sido toda su vida “Madre de la espera paciente», y mantuvo viva la llama de la confianza en medio de la tempestad, del desánimo y sentimiento general de fracaso.

Jesús fracasó, volvamos a nuestras tareas ordinarias , pensarían los discípulos que iban camino de Emaús. Y es que el grupo más cercano a Jesús era presa del pánico y se hallaban escondidos porque “todo acabó”.
¡Qué contraste con la Virgen!, que no se dejó abatir por el desaliento, que no dudo.

¡Bendita sea la Madre de Dios! ¡Ella se mantuvo firme!

Hoy es “el día del ocultamiento de Dios», pero al mismo tiempo es la “hora de María”, la hora de la fe.